sábado, 6 de junio de 2015

Hablando claro como el cristal.

Vengo a dar las gracias
a quien se le ocurrió llamar "cristalino"
a esa pequeña lente
que tenemos en el ojo.
No pudo estar más acertado.

Y cada vez que te miro,
me reafirmo,
y pienso
en todo el universo
que se esconde tras tus cristales.
los mismos que se te empañan
cada vez que ves una película de Chaplin,
lees a Neruda
o escuchas las noticias.

¿Y no es verdad,
que los ojos son las ventanas del alma?
Sí, es verdad,
y la tuya te la supongo
brillante,
pura
e infinita,
como un pedazo de cielo
entre dos números consecutivos.

Te quejas por ser miope
y yo en silencio asiento,
y me río
y pienso
que no es un gran problema
porque nada querría estar lejos de ti.

Y me imagino
el sol bailando en tu ventana,
sacando reflejos a tus cristales
y entrando por tus pupilas.
Y la vida,
columpiándose por tus pestañas
y la pena,
lavándote el alma.

Ven,
limpia los cristales
y abre las ventanas
que la vida 
se muere por sucumbir
a tan bonita mirada.

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